12 / 3 / 2024 – En el pintoresco paisaje de Pays de la Loire, Francia, el pueblo de Saint-Joachim está revolucionando el concepto de los espacios funerarios con una iniciativa verde y sostenible. Su cementerio pronto será un ejemplo de cómo la tecnología solar puede integrarse con respeto y funcionalidad en entornos tradicionales, al instalar una estructura de marquesina solar que no solo proporcionará sombra a los visitantes sino que también capturará la energía solar.
Para el verano de 2025, se espera que esta innovadora instalación de 1,3 megavatios no solo suministre energía renovable sino que también cree zonas de confort climático para los visitantes del cementerio de Saint-Joachim. Más allá de la generación de electricidad y el alivio del calor, el diseño de este proyecto incluye una solución inteligente para la recolección y gestión del agua pluvial, contribuyendo tanto al suministro eléctrico de los 4.000 residentes locales como a la prevención de inundaciones en esta área propensa a ellas. Utilizando su posición única en el pantano de Brière, el sistema recogerá el agua de lluvia para su uso en instalaciones deportivas cercanas.
La ambición de esta obra refleja el trabajo colaborativo de las organizaciones francesas Brier’energie y RECIT, con Éric Boquaire a la cabeza de Brier’energie. En una conversación con pv magazine France, Boquaire compartió que la estructura cubrirá 8.000 metros cuadrados y se dotará de 5.000 paneles solares, estableciéndola como una de las mayores iniciativas de autoconsumo colectivo en la región.
Este proyecto ofrece a los residentes la oportunidad de formar parte de la transformación energética de su comunidad a través de una contribución simbólica de 5 euros, democratizando el acceso a la energía limpia y asegurando que los beneficios se compartan entre todos los participantes. Con el apoyo de la Fundación de Francia, este esquema no solo es viable sino que también promueve el compromiso comunitario con la sostenibilidad.
Con una inversión de 3,35 millones de euros financiada por el propio municipio, Saint-Joachim se establece como un faro de innovación sostenible y liderazgo comunitario hacia un futuro más ecológico y eficiente. Este proyecto simboliza un equilibrio entre el homenaje a nuestros seres queridos fallecidos y el compromiso con la protección ambiental, transformando un lugar de memoria en una fuente de energía y esperanza para el presente y el futuro.